Donde comenzó todo
Primero fue un hobby. Después, una forma de volver a creer.
La historia comenzó en 2020, durante la pandemia. Hornear era un pasatiempo que poco a poco empezó a convertirse en algo más. La familia estuvo presente desde el inicio; una tía pastelera incluso regaló la primera batidora con la que comenzaron muchas de aquellas recetas.
Al entrar a la universidad, el proyecto quedó en pausa. Parecía una etapa terminada, hasta que en 2022 Gaudy conoció a Alonso. Entre muchas conversaciones, él descubrió aquel pequeño emprendimiento y vio algo que ella había dejado de ver: un sueño que todavía podía crecer.
Aprender, practicar y hacerlo juntos.
Gaudy decidió estudiar pastelería profesional. Alonso estuvo en cada parte del proceso: ayudando con la producción, acompañándola a ferias, aprendiendo recetas y recordándole en los días difíciles por qué habían empezado.
Con el tiempo, la pastelería dejó de ser un proyecto de una sola persona. Las recetas, las pruebas y las decisiones se convirtieron en un trabajo compartido.
De producir en casa a abrir nuestra ventanita.
Llegaron las ferias, los pedidos y muchas horas de producción desde casa. Después vino el rebranding que le dio nombre e identidad a Nuit Bearkery.
Buscar proveedores, desarrollar diseños, conseguir equipos, tramitar permisos y preparar el local tomó tiempo. Nada ocurrió de un día para otro: cada parte existe gracias al esfuerzo, la dedicación y las personas que confiaron en nosotros.

